31 de desembre de 2008

Els meus records

El parque de Aigües de Barcelona es un lugar que para muchas personas de Cornellà era desconocido, tan desconocido como impresionante por su tamaño y sus jardines. Allí guardo recuerdos muy especiales: del crío que recorre todos los rincones con o sin permiso, e incluso de antes de ser un crío, recuerdos de mis padres, que trabajando allí se conocieron. Los giros que da la vida se reflejan allí, en ese impresionante edificio y el parque que lo rodea: desde un cálido recuerdo familiar hasta participar en su inauguración al público.










El Pedró tiene hoy varias plazas, todas mucho más grandes que la plaza del Trinquis. Pero sin duda, es el espacio más característico del barrio. Lo conocía bien, muy bien porque a pocos metros está el colegio Sant Miquel, donde estudié en mi infancia. También está muy cerca el Orfeó Catalònia, otro espacio de reunión imprescindible, y otro espacio de libertad en aquéllos años.











La plaça dels Enamorats està amagada entre l'Ajuntament i l'església, és un espai acollidor, silenciós. És alhora cèntric i apartat. Sobretot en tinc records de l'adolescència, de l'època en què els jocs passen a ser més seriosos i desperta la consciència. La millor imatge la dóna ben al principi de la primavera, quan comencen a florir els arbres que hi ha al mig.










El mirador de la avenida Salvador Allende sigue siendo, a pesar de que ya han transcurrido varios años, uno de los mejores ejemplos de la gran transformación que ha vivido Cornellà, cambio del que estoy muy satisfecho - y también orgulloso - por haber formado parte de él. Lo pienso tanto en calidad de vecino como de político: es una imagen gráfica del trabajo que hemos hecho desde los ayuntamientos democráticos. Me encanta la vista que hay, especialmente a primera hora de la mañana o al atardecer.