9 de gener de 2012

Coherentes con nuestros valores y responsables con la ciudad

El presupuesto de Cornellà para 2012 ya está en vigor. Se trata de un presupuesto fruto de la reflexión, el diálogo abierto y a la medida de la coyuntura económica y social que estamos viviendo; por ello, si tuviese que definirlo en tres palabras, diría que es responsable, coherente y prudente.
Responsable, porque se ajusta a las necesidades actuales de los cornellanenses y pretende minimizar el impacto que tienen sobre los ciudadanos los recortes.
Coherente, porque prioriza los cuatro ejes que consideramos vitales para mantener nuestros valores y concretar nuestra visión de ciudad: la educación, la política social, la seguridad y el cuidado de los espacios públicos. Además, se ha añadido una línea específica para formación y ocupación de parados de larga duración.
Y prudente, porque cuenta principalmente con los recursos económicos que genera la ciudad. En estos momentos de incertidumbre donde las administraciones autonómica y nacional no hablan claro de las trasferencias a los ayuntamientos, no nos podemos permitir caer en el error de contar con un dinero que todavía no nos han dado.
Las cuentas públicas marcan el ritmo y la dirección hacia la que queremos que Cornellà camine. Son la piedra angular sobre la que se sustentan nuestras prioridades, las de todos. Yo imagino los presupuestos como el corazón que bombea sangre a un cuerpo, que representa la ciudad. Una ciudad que requiere de cabeza para pensar, emprender y visibilizar sus aspiraciones y anhelos, y que proporciona conciencia del sacrificio que exige el momento y de lo que cuesta conservar los servicios que tenemos; unas extremidades, que son la fuerza del trabajo y el esfuerzo que nos mantiene activos y referente de la comarca; y un tronco, que constituye una base sólida —todo lo que hemos conseguido hasta ahora— y que debemos mantener sano y robusto.