18 de juliol de 2014

Miradas transparentes, gestos solidarios

Ayer estuve con los niños y niñas saharauis que cada verano se alojan en casas de familias solidarias de Cornellà. Compartí con las familias la enriquecedora experiencia, no exenta de dificultad, que supone acoger durante el verano a uno de estos menores. Y conversamos sobre la gravedad de la situación a la que se enfrentan en su país, en permanente conflicto; pero también recordamos los últimos datos de pobreza infantil hechos públicos por UNICEF, hace unas semanas. Datos alarmantes en países con un nivel de pobreza asfixiante, pero datos también inquietantes en países como el nuestro en el que la alarma se centra en el progresivo aumento de niños y niñas en situación de pobreza y que tienen serias dificultades hasta para poder realizar una comida al día en condiciones.
No podemos resignarnos a esta gran inmoralidad que pone de manifiesto un sistema deficiente y falto de recursos para los más vulnerables. Ellos no son responsables. La mirada de estos niños y niñas saharauis es clara, transparente y llena sinceridad e inocencia y merecen un futuro mejor. Recordando palabras del desaparecido Nelson Mandela: “No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en que trata a sus niños”.
Hay muchas formas de ser solidarios, cada día, de diversas maneras y con pequeños gestos.