9 de febrer de 2015

Más transparentes, pero también más corresponsables

Hace unos días, la encuesta ITA, que realiza una organización internacional para valorar la transparencia de los gobiernos locales, concedía al Ayuntamiento de Cornellà una de sus máximas notas. Es una buena noticia, es obvio, pero ya he expresado públicamente que estas notas no deben tomarse como un valor absoluto, ni cuando son positivas ni cuando son negativas. Es mucho más importante lo que se hace “detrás de las cámaras”, el trabajo entre bastidores, el esfuerzo por vincular consensos, por fomentar la reflexión pública, y por atraer corresponsabilidades, para llevar una gestión transparente y cercana que cuente con el máximo de opiniones de quién esté dispuesto a colaborar.
Sí, es cierto pensar que, desde fuera de la administración, parece lógico que una mayor transparencia fomenta que nos inclinemos a saber que como ciudadanos nos podemos implicar con ella, que podemos tomar parte en la construcción de realidades en esta ciudad. Y contribuye, pero también existen otros parámetros, otras actuaciones que llevamos a cabo y no han sido valoradas en esta encuesta. Desde hace años venimos apostando por el diálogo, lo que nos ha llevado a acoger iniciativas que han surgido de la propia ciudadanía, que se organiza, que entiende que también forman parte de Cornellà. Ahí están ejemplos como la Fira de Santa Llúcia, las fiestas de barrio, el festival Jazz&Beer, la fira dels encants, el Toc de Corn... en ese caso para crear nuevas propuestas culturales o de ocio. También trabajamos para establecer consensos, para buscar la implicación de muchas personas y entidades, muy necesaria en momentos como los que vivimos, para llevar adelante proyectos que han surgido del Acord Social, como la Botiga Solidària.
Esas realidades son las que dan valor a la reflexión y al trabajo a partir del consenso, un esfuerzo íntimamente ligado a la transparencia y a la corresponsabilidad.