14 de novembre de 2016

Congelación de las ordenanzas fiscales

El pasado pleno municipal tuvo un capítulo largo y destacado la aprobación inicial de la propuesta de ingresos y gastos que se contemplan en los presupuestos municipales para el año que viene.
Una decisión previa, adoptada por el equipo de gobierno, ha sido la de mantener la congelación de los impuestos y tasas para 2017. Será el segundo año consecutivo que se mantienen las cuotas del IBI y otras aportaciones económicas mediante tasas e impuestos; asímismo se están introduciendo criterios de subvención y tarifación social, con el fin de ayudar a personas y familias en situación de riesgo social.

Nuestra propuesta defiende y protege el mantenimiento de los servicios municipales como lo hemos venido haciendo a lo largo de este período tan largo de crisis, porque nuestro compromiso es poder proteger aquello en que habíamos invertido mucho esfuerzo a lo largo de los años anteriores, para dotar a la ciudad de lo que le corresponde en materia de servicios sociales, culturales, equipamientos deportivos, lúdicos, bibiliotecas, escuelas infantiles, servicios municipales de seguridad, limpieza y mantenimiento... Incluso hemos podido hacer realidad equipamientos nuevos, planteando siempre desde un inicio si íbamos a poder gestionarlos y que debían estar acorde con la solvencia financiera de las cuentas municipales.

Sinceramente creo que hemos cumplido ese objetivo, los servicios no tan solo se mantienen sino se amplian, y este crecimiento no se trasladará aumentando la presión fiscal a las personas, familias, y empresas.

Eso no es todo, porque además, ciertas tasas contienen bonificaciones según la situación de cada persona o familia que deba afrontarlos. Por ejemplo, el IBI, bonificamos hasta el 50% a las familias con menos recursos; o ciertos impuestos que, con ayudas como la “Cuota Cero”, los emprendedores que ponen en marcha un negocio en la ciudad se ahorran pagar.

En resumen, mantenemos el esfuerzo de mejora de la gestión, quizá la situación económica mejore, y eso permite que el presupuesto aumente ligeramente, pero no habrá ni aumento de impuestos ni nuevas operaciones de deuda.

Del presupuesto hablaré con más detenimiento una vez se acerque su aprobación definitiva, estamos dialogando para lograr el acuerdo más amplio posible, aunque queremos evitar llevar el debate a una cuestión de gestos o de gesticulaciones, que en ocasiones ocultan que, ante todo, es importante saber gestionar el hoy por hoy de nuestra ciudad.

Artículo publicado en El Far 11/11/2016