16 de març de 2009

Pequeños gestos

Los pasos pequeños son los que nos enseñan a caminar, y sin ellos no podríamos aprender a correr. Pienso que debemos saber valorar la filosofía de la paciencia en la política, del saber avanzar mediante pequeños cambios. Eso se puede traducir a la relación que las administraciones tienen com la ciudadanía; muchas grandes decisiones no valen para mucho sin una corresponsabilidad, sin pequeños gestos y pasos hacia delante por parte de todos.

Es por ejemplo comprender que el hecho tan simple de cerrar un grifo que gotea nos puede afectar a todos, o cerrar una bombilla que no ilumina a nadie. Las personas pedimos a las administraciones gestos, y esto conlleva que precisemos de acompañar ese gesto con nuevas actitudes por parte de todos, una corresponsabilidad aunque sea a partir del pequeño detalle.

Bien es cierto que nosotros somos de una ciudad que ha crecido en condiciones duras, y que tenemos asumida ciertas dosis –positivas- de humildad. Pero no tenemos que abonarnos a la debilidad, podemos apelar a la ambición de cada uno de nosotros como individuos, y conseguir beneficios colectivos mediante el convencimiento personal y los pequeños gestos.


Hace unas semanas se estrenó la ampliación de la planta potabilizadora en Abrera destinada a mejorar el agua que llega a nuestras casas. Un gran cambio desde arriba que todos podemos notar y valorar, pero recordad de entrada que el agua sigue siendo un bien a proteger, conservar y no malgastar. Este fin de semana se celebró el Día Internacional del Consumo: consumir con cabeza no significa comprar menos, sinó evitar los gastos superfluos, razonar y pensar qué se compra. Cada día encontraremos nuevos ejemplos.