17 de juny de 2013

Los Educadores Cívicos, por una buena convivencia

El buen tiempo nos lleva con más asiduidad a las plazas, parques y espacios públicos de la ciudad. En los últimos días, quizá habréis visto a parejas de Educadores Cívicos (identificados por un polo de color granate), que pasean por esos lugares con el cometido de recordarnos que para todos y todas hay espacio, siempre que lo utilicemos pensando también en los demás, y cumpliendo las normas de civismo y convivencia necesarias e indispensables para garantizar que así sea.
Es una experiencia que ya habíamos impulsado otros años, aunque esta vez la novedad es que estos agentes forman parte del contingente de personas contratadas y formadas mediante el plan del ayuntamiento que creará 300 empleos temporales este año.
Otra de las ‘patas’ de la campaña es abrir cuatro centros escolares durante las tardes para facilitar que los más jóvenes tengan un lugar adecuado para practicar deporte, jugar con los amigos, y claro, no crear incomodidad a otras personas que prefieren las plazas y parques para descansar. En el fondo, el comportamiento cívico no es mucho más que un comportamiento razonable por parte de todos y la voluntad de colaborar.
Como digo, se trata solamente de ser razonables: estos educadores cívicos nos ayudarán a recordar esas normas, nos indicarán cuando no las estamos cumpliendo y nos felicitarán en caso de que nuestra actitud contribuya a la buena convivencia.