13 de gener de 2014

La ciudad no se rinde

Las personas son la columna vertebral de la ciudad, y la ciudad debe ser parte de la solución para intentar marginar sus problemas. Nos acercamos al sexto año de la crisis económica, y en estos años los presupuestos municipales han afrontado desde la acción del gobierno municipal la defensa de sus verdaderos protagonistas: la transformación colectiva de la comunidad y la solidez de la convivencia. Pensando en como continuamos en este trayecto de transformación y defensa de nuestro clima social, hemos aprobado un presupuesto para 2014 responsable y riguroso en sus previsiones de ingresos, y sólido en sus previsiones de gastos para continuar defendiendo nuestra dignidad, así como blindar una red de servicios públicos, en peligro por la magnitud de la crisis económica, y con interrogantes sobre su futuro después de la nueva ley municipal aprobada por el Gobierno Central; teniendo en cuenta que a los conservadores de allí como a los de aquí, sin problemas de bandera para eso, y sin dejarnos decidir, la crisis les sirve de coartada para desmantelar el sistema de bienestar que tantos años nos ha costado construir.

Pero en nuestra ciudad eludiremos cerrar equipamientos y mantendremos los servicios y las ayudas necesarias dentro de nuestras posibilidades, para evitar la degradación del espacio público, acentuar las políticas culturales, educativas, y deportivas, en fin, de crecimiento personal y tratar que las personas en riesgo de exclusión social no traspasen la línea roja.
Para ello, en el presupuesto hemos priorizado la partida destinada a políticas sociales, a la que hemos inyectado seis millones de euros, destinados a dos focos de actuación: el mantenimiento de las ayudas a las familias y personas amenazadas por los desahucios, la malnutrición, la pobreza energética, la dependencia… Y las políticas de empleo local, que no son competencia nuestra, pero que son imprescindibles para facilitar la inserción laboral de las personas desocupadas del municipio, y que en el 2013 han supuesto un plan para más de 400 personas. En 2014 se ha previsto para unas 315 personas, y en el 2015 una cifra similar; eso significará que una ciudad como la nuestra, en tres años, habrá ayudado durante unos meses a través de un empleo a más de 1.000 personas. Y yo me pregunto si un ayuntamiento modesto como el nuestro lo estamos realizando, por qué la Generalitat o el Gobierno Central no nos ayudan.

En los últimos seis años hemos incrementado la inversión en políticas sociales en un 300% y lo hemos hecho gracias a que Cornellà es el municipio de más de 30.000 habitantes menos endeudado de Catalunya y el segundo de España. No tener una deuda disparada nos da margen de maniobra para invertir en lo que realmente creemos que importa, el bienestar de las personas; es lo que nos permite mantener los servicios públicos con los recursos propios del Ayuntamiento, ante los recortes que están aplicando otras administraciones públicas.
Como muchas personas lo hacen en su vida diaria, creo que en los presupuestos reside nuestra fuerza colectiva, para expresar con determinación que es ahí donde la ciudad demuestra que no se rinde.