25 de setembre de 2017

Paso a paso, desde las realidades más pequeñas

Hace unos días os explicaba que estábamos en un proceso de transformación, destinado a hacer más amable y humano el espacio público. Ese proceso abarca grandes actuaciones, un ejemplo es la avinguda Alps, que pronto se pondrá en marcha.

Pero además, está todo aquello que estamos haciendo y no se ve, o afecta a los detalles, a lo que esperamos encontrar cada mañana en nuestra calle, en nuestro barrio. Por ejemplo, en la carretera de Esplugues, se han realizado mejoras en las zonas verdes, colocando protecciones para que no queden dañados con demasiada facilidad. Otra actuación, que estaba incluida entre las ideas de los presupuestos participativos del año pasado, son unos juegos infantiles en la calle Joan Maragall, así como unos juegos que se han pintado junto a las escuelas Gaudí y Mediterránia.

En equipamientos, dos ya son una realidad, y los jóvenes son los que más se van a beneficiar de su creación; una pista deportiva en la plaza de Sant Ildefons, de la que ya hablé hace unos días, y el espacio para skates y bicicletas, junto a la estación de Renfe, que se inaugurará este sábado pero que ya hace días que está en uso. También este verano empezaron las obras en la piscina de Can Millars, es un proceso más complejo, y que será más largo; y otro punto importante, la sala polivalente y gimnasio nuevo con que contará pronto la escuela L’Areny.

Nos ajustamos a nuestro día a día y debemos ajustarnos a los tiempos que requiere cada proyecto para hacer realidad, paso a paso, los compromisos tomados a partir de los presupuestos que aprobamos. Paso a paso, sí, pieza a pieza, desde la parte más micro, vamos diseñando la ciudad que queremos y que esperamos.

Seguimos.